jueves, 25 de junio de 2015

Dorsales retirados en el fútbol

En otros deportes de equipo como el baloncesto, el balonmano, el béisbol o el hockey sobre hielo es muy habitual ver camisetas retiradas en homenaje a la trayectoria de sus jugadores. Sin embargo esta no es una practica habitual en el balompié, aunque si existen casos de grandes figuras cuyos números no volverán a ser vistos en ningún otro futbolista.

Hasta hace apenas dos décadas las reglas del fútbol obligaban a que los jugadores titulares fuesen alineados con dorsales del 1 al 11 y a partir del 12 lo llevasen los suplentes. Por ello no se planteó la retirada de un número hasta la introducción de los dorsales fijos para un mismo jugador en toda una temporada. En algunos casos los clubes han premiado brillantes y extensas carreras y en otras han rendido tributo a jugadores fallecidos que en ese momento militaban en la entidad.

La lista de leyendas futbolísticas que a día de hoy tienen su número retirado es extensa. El húngaro Ferenc Puskas poco antes de fallecer vio como el equipo de su vida en su país, el Honved, le homenajeaba quitando de la circulación el dorsal número 10. Igual obsequio lo disfrutan Cruyff y el número 14 del Ajax, el zaguero inglés Bobby Moore y el 6 en el West Ham, el lateral italiano Facchetti y el 3 en el Inter de Milán, Pelé cuyo dorsal 10 fue retirado en el descanso de un encuentro del New York Cosmos en 1977, Maradona y el mítico 10 del Nápoles o Roberto Baggio y también el 10 en el Brescia donde permaneció cuatro campañas.


Puskas y el 10 del Honved
Cruyff y el mítico 14 del Ajax




















En Europa otros célebres jugadores con el dorsal inactivo en sus equipos son el extraordinario zurdo del Cagliari Gigi Riva que jugaba con el 11, el centrocampista eslovaco Ladislav Kuna que vestía el 9 en el Spartak Trnava, el medio polaco Deyna que llevaba el 10 en el Legia Varsovia, su compatriota Wlodzimierz Smolarek que lucía el 11 en el Widzew Lodz, el checo Karel Poborsky que vio condecorado su número 8 en el Dynamo České Budějovice donde inició y finalizó su carrera, el sueco Henrik Larsson que jugó con el 17 en el Helsingborgs IF, el camerunés Foé que tras fallecer durante un partido de selección le retiraron el número 17 en el Lens y el 23 en el Manchester City o más recientemente Javier Zanetti, que tras colgar las botas el Inter de Milán le rindió tributo con la jubilación de su mítico dorsal 4.       

Mientras que en el continente americano es una costumbre algo más corriente. En Estados Unidos el Cosmos además de a Pelé le retiró la camiseta número 9 a Giorgio Chinaglia y el Galaxy repitió ofrenda con el centrocampista Cobi Jones y su dorsal número 13. En México Chivas Guadalajara colgó en lo alto de su estadio la camiseta de Salvador Chava Reyes con el 8, Necaxa premió al ecuatoriano Alex Aguinaga y el 7, en Pachuca que tiene varios dorsales inactivos destacan el 17 del costarricense Medford y el 1 del arquero cafetero Miguel Calero o Tigres que venera desde hace décadas al extremo peruano Barbadillo que sobresalía con el número 7. En Sudamérica no hay muchos casos pero los más distinguidos son los del portero Marcos con el 12 en Palmeiras, el 8 de Fernando Cornejo en Cobreloa (desde hace unos meses lo usa su hijo) o el 22 de José Luis Carranza en Universitario de Deportes.

Por otro lado en Asia tienen su elástica guardada para siempre el internacional chino Yao Xia y el dorsal 18 del Chengdu Blades, el delantero iraní Farhad Majidi y el 7 en el Esteghlal de Teherán, los japoneses Saito y Matsuda con el 2 y el 3 en el Fujieda MYFC y Yokohama Marinos respectivamente, el ariete saudí Al Hasan Al-Yami y el número 20 en el Najran SC o el surcoreano Kim Joo-Sung conocido como Caballo Loco cuyo entidad Daewoo Royals (actual Busan IPark) le recompensó con esta ofrenda tras colgar las botas. Y en África el Orlando Pirates sudafricano ya no propone a sus futbolistas ni el número 22 ni el 1 al llevarlos Lesley Manyathela y Senzo Meyiwa cuando fallecieron, el Al Ahly egipcio tiene retirado el número 3 en recuerdo del defensa Abdelwahab y el Al Ahly de Tripoli hizo lo mismo con uno de sus más brillantes jugadores, el centrocampista Tariq al Tayib que era un habitual del 14.


Riva, leyenda del Cagliari
Chava Reyes y su dorsal 8 retirado en Chivas



Existen algunos casos especiales como los de Paolo Maldini, Cuahtémoc Blanco, Gianfranco Zola, Raúl, Romario, Jesús Arellano o Humberto Suazo. El ilustre lateral transalpino tiene el número 3 retirado en el Milán pero lo podrán usar cualquiera de sus hijos si llegan al primer equipo. Al delantero mexicano el América le retiró el dorsal 10 por un periodo de 5 años que se inició en 2007, aunque las reglas de la CONMEBOL hacían que en competiciones de este organismo un jugador tuviera que portar ese número. Por su parte el pequeño mediapunta italiano no tiene oficialmente jubilado el dorsal 25 del Chelsea aunque desde su retiro nadie ha vuelto a vestir esa camiseta. Raúl que hace unas temporadas jugó en el Schalke 04 vio como le homenajeaban y su número 7 pasaba a la historia del club germano, sin embargo sólo duró un año porque desde 2013 Max Meyer es dueño de ese dorsal. Parecido caso fue el de Romario con el 11 de Vasco de Gama que ahora utiliza Santiago Montoya. Por último en el Monterrey mexicano Arellano y el chileno Suazo tienen el 28 y el 26 fuera de mercado respectivamente hasta que un descendiente directo milite en el club.

En España únicamente hay 3 futbolistas cuyos dorsales fueron retirados y el motivo fue el deceso mientras ejercían su carrera futbolística. El capitán del Espanyol Dani Jarque portaba el 21 cuando falleció en plena pretemporada. En la actualidad en cada choque como local del cuadro perico los aficionados aún le recuerdan con aplausos cuando llega el minuto 21. Uno año más tarde del deceso de Jarque murió Jordi Pitarque, un centrocampista del Reus que a título póstumo le retiró el número 7. Por último está Miki Roqué, defensa que murió en 2012 y que era un habitual del número 26 en la espalda con la zamarra verdiblanca del Real Betis.

Numerosas entidades por norma tienen fuera de la circulación el dorsal número 12 como muestra de reverencia a su afición. En Japón por ejemplo es una tradición de todos los clubes excepto en el Urawa Red Diamonds y el Sagan Tosu (lo hace con el 17). En el resto del panorama futbolístico también son fieles a este hábito instituciones como el Brujas, Sparta de Praga, Portsmouth, Werder Bremen, Borussia Mönchengladbach, Bayern Munich, Lazio, Torino, PSV, Feyenoord, Sporting de Portugal, Zenit San Petersburgo, CSKA Moscú o Dinamo de Kiev

Raúl homenajeado por el Schalke 04

sábado, 20 de junio de 2015

Antonio de Oliveira 'Careca' "El socio paulista de Maradona"

Punta brasileño que destacó en el São Paulo y a continuación triunfó en el calcio italiano con la elástica del Nápoles. En el cuadro partenopeo fue un perfecto lugarteniente de Maradona y junto al Pelusa y a Giordano formó el célebre tridente conocido como MaGiCa. Nacido el 5 de octubre de 1960 en Araraquara (Brasil), fue un delantero con gran velocidad, potencia y habilidad que en el área se mostraba frio y despiadado. Un futbolista perfecto para jugar al contragolpe dado sus excelentes movimientos y su magnífica capacidad de desmarque. Le pusieron el apelativo de 'Careca' en honor al payaso brasileño 'Carequinha'.

En su etapa en el Nápoles
Criado en la cantera de Guarani al que llega con 16 años, se estrena con el primer equipo y en la máxima categoría del fútbol brasileño dos cursos más tarde. Y en esa campaña precisamente el cuadro Bugre conquista el Campeonato Brasileiro después de superar en la fase final a Sport, Vasco da Gama y Palmeiras en la final con un tanto incluido de 'Careca' en el choque de vuelta.
Con la llegada de los años 80 su producción goleadora baja hasta las siete dianas y Guarani desciende, aunque únicamente se mantendrá en la división de plata una campaña al conseguir el ascenso y el campeonato de la Serie B en 1981.
En 1982 completa una temporada espectacular con 18 goles en 17 partidos y además de recibir la llamada de la selección es galardonado con la Bola de Prata. El São Paulo por entonces busca un sustituto para su artillero Chulapa y contrata a 'Careca' en 1983.
Su paso por el conjunto tricolor es brillante y las dos mejores campañas las realiza en 1985 y 1986. En el primer año se erige mejor artillero del Campeonato Paulista con 26 goles y dos de ellos son claves para doblegar a la Portuguesa en la final del torneo. Mientras que en 1986 firma 25 dianas en el Campeonato Brasileño y el equipo dirigido por José Macia 'Pepe' se hace con la victoria después de imponerse a Guarani en la final por penaltis, a los que se llegó gracias a un gol in extremis en la prórroga del punta de Araraquara. Su gran rendimiento no pasó desapercibido y a los premios de la Bola de Ouro y entrar en el Equipo de América se une el interés por varios clubes europeos por contratarle.
Aún así espera un año más en su país donde aprovecha para levantar otro Campeonato Paulista con São Paulo y ya en 1987 deja la entidad tras 115 goles en 191 choques y ficha por el Nápoles. En la escuadra italiana coincide con Ferrara, De Napoli, Giordano o Maradona que vienen de ganar el Scudetto el año anterior. Esa temporada participan en la Copa de Europa pero caen a las primeras de cambio contra el Real Madrid de Buyo, Michel o Butragueño. Por su parte en Liga finalizan en segunda posición a tres puntos del Milan pese a que 'Careca' anota 13 goles.
La segunda campaña de 88-89 es mucho más prolífica al alzar la Copa de la UEFA. En el torneo europeo se deshacen consecutivamente del PAOK, Lokomotiv Leipzig, Girondins de Burdeos, Juventus y Bayern Munich y en la final vencen al Stuttgart por un global de 5-4, dos de ellos llevando la estampa del delantero brasileño que se proclama máximo goleador de la competición. Sin embargo el sabor de boca no es completo al caer en la final de Coppa ante la Sampdoria y de nuevo lograr un subcampeonato en Liga tras ser superados por el Inter de Milán.
El objetivo para el curso 89-90 del Nápoles es claro, volver a ser el mejor equipo del país. Alberto Bigon se hace con el equipo y con el tridente Maradona-'Careca'-Carnevale se impone a sus grandes perseguidores Milan, Inter y Juventus en la carrera por el Scudetto. 'Careca' logra 10 dianas y Maradona marca 16. Por su parte en la Copa de la UEFA no pueden revalidar el título y en octavos se despiden ante el Werder Bremen.
La temporada siguiente el nivel del equipo bajó varios escalones y a pesar de ganar la Supercopa italiana no alcanzan un rendimiento óptimo en el resto de competiciones. Una mala posición en la competición doméstica y un pobre papel en la Copa de Europa al ser eliminados en octavos provocan la salida del entrenador y la marcha de Maradona. 'Careca' aún permanecería dos cursos más en los que anota 17 y 10 goles respectivamente (lo que hace un total con la elástica partenopea de 73 en 164 encuentros) y en el mercado estival de 1993 decide irse a Japón.
En el cuadro nipón deslumbra con sus actuaciones y sus goles y en cuatro temporadas alcanza los 40 en apenas 74 choques. Llega a compartir zamarra con sus compatriotas Müller, Antonio Carlos Zago o Paulo Silas y los japoneses Hashiratani y Yoshida y en 1997 regresa a su país al firmar por Santos. Meses después se va al Campinas de la segunda categoría y en 1999 juega algunos partidos con SãoJosé. Toma la decisión de colgar las botas aunque no será de manera definitiva puesto que en 2004 con 44 años se calza de nuevo los borceguíes para disputar un partido con Campinas y en 2005 hace lo propio con el equipo inglés del Garforth Town.


São Paulo 1983
Nápoles 1988-1989
Brasil 1986

Con la selección brasileña fue internacional en 63 ocasiones logrando un total de 29 dianas. Debutó de la mano de Telé Santana en un amistoso frente a Alemania Occidental el 21 de marzo de 1982 donde vencieron por la mínima. Un par de meses después también participó en otros tres choques que sirvieron de preparación para el Mundial de España en los que el cuadro brasileño se impuso a Portugal y Eire y empató con Suiza. Sin embargo el delantero sufrió una lesión muscular y se perdió el torneo en suelo español.
Volvió a la canarinha un año más tarde y en su sexto encuentro consiguió el primer tanto con su país. Fue en un amistoso contra Chile en Maracaná cuando abrió el marcador batiendo a Wirth. A continuación firmó un doblete contra Portugal en Coimbra y también anotó frente a Suiza y Suecia en dos partidos celebrados en junio. Sus buenas actuaciones le llevaron a ganarse un puesto fijo en el equipo y entró en la lista de la Copa América que comenzó en septiembre.
Brasil acudió con Leao, Junior, Roberto Dinamita o Eder entre otros y lideró el grupo B con cinco puntos después de vencer a Ecuador los dos partidos, empatar con Argentina en Maracaná y caer ante la albiceleste en el Monumental. En semis se vieron las caras con Paraguay sacando un empate a uno de Asunción y después de igualar a cero en casa un sorteo con una moneda les dio el acceso a la gran final. Allí esperaba Uruguay con Rodolfo Rodríguez, Diogo, Francescoli o Aguilera. La Celeste les derrotó con claridad en la ida y en la vuelta pese al apoyo de 86.000 personas en Salvador los hombres de Parreira no pudieron culminar la remontada. 
En 1985 el punta de Araraquara colaboró en la clasificación de Brasil al Mundial de México con un tanto contra Bolivia en Morumbí y acudió como titular del combinado entrenado de nuevo por Santana. En los amistosos de las semanas anteriores demostró su gran estado de forma perforando las mallas de Perú, la RDA y Yugoslavia y luego lo refrendó en territorio azteca. El debut no fue fácil contra España aunque se acabó ganando por la mínima tras aprovechar Sócrates un rechace del larguero a chut de 'Careca'. Luego en la segunda jornada el artillero del São Paulo dio el triunfo contra Argelia y en el último partido hizo dos tantos más en la victoria por 3-0 contra Irlanda del Norte. 
En octavos quien sucumbió fue Polonia por 4-0 al que 'Careca' hizo otra diana y en cuartos su rival fue la Francia de Platini. En los primeros minutos el punta paulista superó a Bats, logrando así el quinto gol en su cuenta particular en la competición, pero el número diez galo puso el empate en el marcador antes del descanso. Finalizados los 90 minutos más la prórroga el tanteo no se movió y en la tanda de penaltis los franceses anotaron en cuatro ocasiones por las tres de los brasileños.
Las dos siguientes competiciones a las que asistió 'Careca' fueron los Juegos Panamericanos de 1987 y los Juegos Olímpicos de Seúl en 1988. En los Panamericanos en Indianápolis fue indiscutible, aunque sólo consiguió un gol en la fase de grupos contra Cuba. La verde-amarela muy superior a todos sus adversarios se hizo con el oro al doblegar en la final por 2-0 a Chile. Mientras que en la competición futbolística de los Juegos compartió frente de ataque con Romario o Bebeto, pero el combinado amarillo se tuvo que conformar con la plata al perder en la final contra la URSS.
Con 29 años y ya en las filas del Nápoles 'Careca' brilló en la calificación de la CONMEBOL para el Mundial de Italia 1990. Anotó cinco goles fundamentales para que Brasil consiguiera el billete mundialista y cuatro de ellos, en su mejor partido con la selección, los obtuvo contra Venezuela en Morumbí. El quinto y último fue en el famoso choque ante Chile en el que el arquero Rojas simuló tener un profundo corte en su cabeza tras el impacto de una bengala.
A la Copa del Mundo en Italia el ariete llegó como titular aunque Brasil se marchó antes de lo previsto. En la liguilla hubo pleno de victorias ante Suecia, Costa Rica y Escocia con un rendimiento excelente de 'Careca' sobre todo contra los escandinavos, a los que marcó un doblete y volvió locos con su velocidad y movimientos. En octavos el pobre papel de Argentina en el grupo B les hizo enfrentarse en Turín. La Albiceleste con Maradona, Caniggia, Ruggeri o Burruchaga les doblegó con un solitario tanto del Pájaro y la verde-amarela tuvo que hacer las maletas para decepción de sus hinchas.
'Careca' continuó yendo a algunas convocatorias de la selección para partidos amistosos hasta que en 1993 se despidió en un duelo clasificatorio para el Mundial de Estados Unidos contra Venezuela.

Tras su retirada ha trabajado como comentarista en el canal brasileño RedeTV y también fue jurado del reality show futbolístico Joga Bonito emitido en TV Bandeirantes.

sábado, 13 de junio de 2015

Silvio Piola "ADN de gol"

Institución del calcio, es todavía el máximo realizador de la historia del Campeonato italiano con 274 goles, repartidos entre Pro Vercelli, Lazio, Juventus y Novara. Además fue clave en la victoria transalpina del Mundial de Francia 1938 al conseguir dos tantos en la final ante los húngaros. Nacido el 29 de septiembre de 1913 en Robbio (Italia), se desempeñaba como delantero centro. Futbolista con unas grandes cualidades físicas, tenía rapidez, inteligencia, oportunismo y un remate preciso, potente y efectivo con ambas piernas y la cabeza. Un auténtico killer.

La familia se trasladó cuando era pequeño a Vercelli y allí empezó a jugar en las calles de la ciudad. Capitán del equipo de su colegio con 15 años el gran conjunto de la localidad, el Pro Vercelli, le fichó para sus categorías inferiores. Con los Leones debutó en la Primera División cuando contaba con 16 años, en un partido ante el Bolonia el 16 de febrero de 1930.
Aquel curso disputó tres partidos más aunque no consiguió ningún tanto en su cuenta particular. Su estreno goleador tuvo que esperar hasta la campaña siguiente, cuando marcó ante el Lazio en la jornada seis. Ese curso el equipo acabó en mitad de la tabla y el punta finalizó con 13 dianas.
El cuadro blanco contaba en su plantilla con algunos internacionales como Pietro Ferraris, Mario Zanello o Teobaldo Depetrini pero ningún año pudo luchar por los altos puestos de la clasificación. Piola se erigió en el máximo goleador de la escuadra en las temporadas 31-32, 32-33 y 33-34 con 12, 11 y 15 tantos (seis en un mismo partido ante la Fiore, récord a día de hoy compartido con Sívori) respectivamente y en el mercado estival de 1934 recibió una importante oferta del presidente del Lazio Eugenio Gualdi que pagó 250.000 liras por su fichaje. La contratación eso si estuvo rodeada de polémica puesto que Piola prefería otros destinos como el Torino o la Ambrosiana pero Mussolini, hincha del Lazio, le obligó a estampar su firma con la entidad de la capital.
En la capital explotó todas sus virtudes goleadoras, ayudó al Lazio a crecer como conjunto y se hizo famoso en todo el país, llegando poco después a ser internacional por primera vez con la azzurra. En su primera temporada alcanzó los 21 goles y únicamente Enrique Guaita le superó en la tabla de los mejores artilleros. El "Brasilazio" conocido así porque en su plantel se incluían los brasileños Del Debbio, Serafini, Fantoni I, Fantoni II, Fantoni II, Guarisi o Alejandro Demaría pasó de figurar en los puestos bajos a luchar codo a codo con Bolonia, Roma o Ambrosiana. Pero fue en el año 1937 cuando más cerca estuvieron de lograr el Scudetto. En un curso donde el punta fue el capocannoniere de la Serie A con 21 tantos sólo el Bolonia fue mejor que ellos y por tres puntos no alzaron el título de campeón nacional. Además un gran papel en la Copa Mitropa les permitió jugar la final tras eliminar a Hungaria y Grasshopper, pero en la eliminatoria decisiva el Ferencvaros demostró su mayor nivel y con un global de 9-6 les doblegó, a pesar de los tres goles de Piola en ambos choques que le hicieron ser el segundo máximo artillero de la competición.
A finales de los años 30 el rendimiento lazial bajó al igual que las cifras de Piola, que por primera vez no pasó la decena de tantos en Serie A. El punto de inflexión se produjo en la campaña 40-41 cuando estuvieron a punto de descender a Serie B tras empatar a puntos con el penúltimo clasificado, el Novara. La llegada del técnico Alexander Petrovic y de fichajes como el charrúa Faotto y el albanés Boriçi  dio un impulso al cuadro capitalino que completó un buen año con una 5º posición final, gracias también a un Piola que volvió a sus guarismos y con 18 tantos fue de los mejores jugadores de la Liga. 
La última temporada del artillero de Robbio en el Lazio tuvo lugar en el curso 42-43 y no pudo despedirse con mejor sabor de boca. Firmó 21 goles en Serie A, logró su segundo trofeo de máximo goleador liguero y se marchó para siempre con unos números para la historia, 227 partidos y 143 dianas.
La II Guerra Mundial canceló la competición y tras servir en el frente y regresar a su patria jugó con el Torino un torneo no oficial (Campeonato Alta Italia) en el que perforó las redes contrarias en 27 ocasiones. Del Toro pasó al otro equipo de la ciudad, la Juventus en el que permanece dos campañas compartiendo vestuario con Sentimenti IV, Rava, Muccinelli o Boniperti. Sin embargo y a pesar de no dejar de marcar goles el equipo bianconeri es incapaz de competir con el eterno rival y queda segundo en Liga a diez puntos del Torino.
Corría el año 1947 y el delantero contaba ya con 34 años, atisbándose cerca el final de su carrera. Tuvo varias ofertas pero dio el si a un equipo humilde que militaba en Serie B, el Novara. Con su experiencia y su olfato de gol el equipo azzurro regresó a la élite del fútbol transalpino en 1948. Vive una segunda juventud gloriosa obteniendo 15, 19 y 18 goles en tres de las cuatro siguientes campañas en Serie A. Además el equipo cumple el objetivo de quedarse en la categoría e incluso tiene años excelentes como en 1952 cuando terminan octavos. En el conjunto del Piamonte cuelga las botas dos temporadas después, en 1954, tras jugar sólo nueve partidos de Liga en los que marca cinco goles. Tiene entonces 41 años y se retira como el futbolista más mayor en jugar en Serie A y en lograr anotar un tanto, aunque dichos récords fueron superados décadas más tarde por Zoff y Costacurta.


Pro Vercelli 1932
Selección de Europa 1938
Lazio 1936-1937

Italia 1939
Juventus 1945
Torino 1944

Con la selección azzurra fue internacional en 34 ocasiones marcando un total de 30 dianas. Llegó al equipo dirigido por Pozzo unos meses después del Campeonato del mundo conquistado en casa. Hizo su debut en un choque de la Copa Internacional de la Europa Central edición 1933-1935 ante Austria, logrando además los dos tantos del triunfo. A continuación también jugó el partido de esta competición frente a Checoslovaquia en Praga y donde a pesar de la derrota el conjunto transalpino conquistó el trofeo por delante de Austria y Hungría, ambas a dos puntos de distancia.
En 1936 comenzó una nueva edición del torneo que reunía a las mejores selecciones centroeuropeas y Piola ya se convirtió en indiscutible para Pozzo. Los transalpinos doblegaron a los suizos en dos ocasiones y a los checoslovacos en su territorio con el delantero de Robbio como máxima figura. Consiguió cinco goles e Italia estaba cerca de dar caza a Hungría cuando la Copa se canceló debido a la anexión de Austria a la Alemania nazi.
Ya en 1938 y con el Mundial de Francia a la vuelta de la esquina el combinado azzurri concertó varios duelos amistosos de preparación para el gran evento. Italia derrotó a Bélgica con un contundente 6-1, con triplete de Piola y a Yugoslavia por 4-0 en Génova con otro tanto del artillero del Lazio. El equipo estaba preparado para viajar a tierras galas donde lucharía por repetir el título mundial alcanzado cuatro años antes.
El sorteo de la FIFA les deparó como primer rival Noruega, un conjunto que en los Juegos Olímpicos de Berlín ya creó muchos más problemas de los previstos. Piola fijo en los esquemas de Pozzo compartió delantera aquel día con Pasinati, Meazza, Giovanni Ferrari y Pietro Ferraris. Y de nuevo Noruega supo como jugar a Italia. Al finalizar los 90 minutos el empate campeaba el marcador y tuvo que ser Piola quien en la prórroga batiese a Johansen y diese a su escuadra el pase a la siguiente ronda. Eran cuartos de final y enfrente estaba el equipo anfitrión. Con un estadio Colombes a rebosar Francia se adelantó en el marcador pero después de la igualada de Colaussi apareció de nuevo Piola. El ariete destrozó las ilusiones locales en la segunda mitad con un fabuloso doblete que apeó a los galos. Cuatro días después se jugaron las semifinales frente a un Brasil sin Leonidas. Los pupilos de Pozzo se impusieron por 2-1 tras un penal de Meazza y alcanzaron otra vez la final. Su adversario fue un cuadro húngaro con Sarosi y Zsengeller. Italia se puso en ventaja y los magiares empataron pronto. Piola hizo acto de presencia superando a Szabó y Colaussi logró su segunda diana para que la azzurra se fuese 1-3 al intermedio. El capitán magiar Sarosi le dio emoción al choque pero Piola que de esta forma culminaba un Mundial extraordinario sentenció la final tras enviar a la red un preciso centro de Biavati. Italia revalidaba el Mundial y el punta lazial se convertía en el máximo realizador del equipo y era incluido en el XI ideal del torneo.
Italia paseó su corona los meses siguientes en varios amistosos hasta el estallido de la II Guerra Mundial. Entre esos duelos destacó el que les enfrentó a Alemania en Florencia donde Piola marcó un doblete o el de Inglaterra en San Siro que concluyó empate a dos y con el capocannoniere firmando un tanto con la mano, 47 años antes de que lo repitiese Maradona en México. El conflicto bélico evitó que la carrera internacional de Piola fuese más extensa aunque tras la guerra aún disputó cuatro partidos más. Se despidió definitivamente el 18 de mayo de 1952 en un encuentro ante Inglaterra cuyo resultado fue de 1-1.

Además Piola también formó parte en una ocasión de una selección europea. Concretamente tras el Mundial de Francia un conjunto entrenado por Pozzo y con Rava, Andreolo, Aston, Braine, Zsengeller o Brustad en el once, se vio las caras con Inglaterra con motivo del 75 aniversario de la Federación inglesa. El partido tuvo como sede Highbury y acabó con victoria de los pross por 3-0.

En su vida posterior al fútbol entrenó por un breve espacio de tiempo al Cagliari y a la selección sub21 transalpina. También fue preparador físico en la selección italiana unos meses entre 1953 y 1954 hasta que se retiró a vivir a su casa de Vercelli.

Falleció a los 83 años el 4 de Octubre de 1996 en Gattinara.

En la actualidad los estadios del Novara y el Pro Vercelli llevan su nombre.

miércoles, 10 de junio de 2015

El paradero de la Copa del Mundo en la II Guerra Mundial

El primer Mundial de fútbol tuvo lugar en Uruguay en 1930. Dos años antes, el por entonces presidente de la FIFA Jules Rimet, había encargado al prestigioso escultor francés Abel Lafleur la creación de una copa para entregar al ganador. Fue en la joyería Christofle de París donde se realizó el trofeo en el cual estaba representada la diosa griega Niké sosteniendo una copa. Fabricado en oro macizo, tenía una altura de 35 centímetros, pesaba casi 4 kilogramos y su coste fue de 50.000 francos suizos.

Antes del inicio de la II Guerra Mundial se celebraron tres Campeonatos del Mundo con Uruguay e Italia en dos ocasiones como vencedores. En la historia los tres primeros capitanes que tuvieron el honor de levantar la Copa Victoria (así se llamaba entonces), fueron José Nasazzi, Gianpero Combi y Giuseppe Meazza en 1930, 1934 y 1938 respectivamente. El conflicto bélico estalló en 1939 y en ese momento la copa estaba en poder de la Federación italiana de fútbol.

Jules Rimet entregando la Copa a Meazza en 1938

Los nazis invadieron muchos territorios europeos y bien es sabido que entre sus objetivos estaba hacerse con tesoros, obras de arte y piezas de museo. En un principio el galardón se encontraba en una caja de seguridad de un banco de la capital Roma. Sin embargo, el vicepresidente por entonces de la Federación italiana, el señor Ottorino Barassi, no estaba muy convencido de si era el sitio más adecuado y en secreto la sacó del banco. Su paradero no fue otro que la casa que tenía en la Piazza Adriana y más concretamente su habitación. Allí debajo de la cama y en una caja de zapatos refugió al trofeo de las garras del Tercer Reich.

Una mañana del año 1941 varios miembros de la Gestapo se presentaron por sorpresa en su hogar. Le interrogaron sobre el trofeo y si sabía donde se encontraba. El directivo transalpino negó conocer el paradero y les comentó que el CONI (Comité Olímpico Nacional Italiano) y la Federación de fútbol probablemente lo habían enviado a Milán. Los hombres de la policía secreta alemana registraron algunos rincones de la casa pero al no encontrar nada se marcharon resignados.
 
En 1943 la copa pasó de nuevo a manos de la Federación italiana que depositó su confianza en el abogado Giovanni Mauro. El letrado, un hombre de fútbol, le entregó el trofeo a su amigo Aldo Cevenini, exfutbolista de Milan, Inter o Novese, para que lo ocultara en su casa de campo de Bembrate di Sopra, a las afueras de Bérgamo.

Cuatro años más tarde la copa volvió a la FIFA con vistas al Mundial de Brasil, ya bautizada como Jules Rimet en honor al presidente de origen galo, después del acuerdo al que se había llegado en 1946 en un Congreso del máximo organismo del fútbol celebrado en Luxemburgo.

Barassi y Cevenini, dos de los guardianes del trofeo