viernes, 21 de diciembre de 2012

Simón Lecue "El niño de oro"


Uno de los jugadores más talentosos que dio España en la primera mitad del Siglo XX, gran profesional dejó huella en todos los equipos a los que perteneció y por el que el Real Madrid pagó en su traspaso una enorme cantidad de dinero al Real Betis, razón por la cual la prensa le bautizó como "el niño de oro". Nacido en Arrigorriaga provincia de Vizcaya (España) el 11 de Febrero de 1912, fue un interior izquierda de gran calidad, con visión de juego y un magnífico golpeo de balón lo que le hizo ser un consumado especialista en los lanzamientos de falta. Además aprovechaba su oportunismo parar marcar goles en los momentos decisivos del partido.

Lecue con la camiseta bética
Comenzó a jugar en el C.D. Padura de su localidad natal Arrigorriaga con 15 años, más tarde se marchó al Baskonia y en 1929 el Alavés se fijó en el y lo incorporó a su plantilla. Allí coincide entre otros con Ciriaco, Quincoces, Olivares, Albéniz o Sañudo, algunos de ellos futuro compañero en la Selección y en otros conjuntos como el Real Madrid. Debuta en Primera División en 1930 en un encuentro frente a la Real Sociedad que termina empate a 2. Permaneció en la entidad vitoriana hasta 1932 cuando ficha por el Real Betis, equipo donde explotó como jugador y al que más cariño tuvo como siempre reconocía. El entrenador O´Conell quedó prendado de sus virtudes y fue titular desde el primer instante, las dos primeras temporadas el equipo verdiblanco finalizó en mitad de la tabla hasta que llegó la gloriosa campaña de 1934-1935. Con un gran portero como Urquiaga, una defensa muy segura formada por Aedo y Areso, un centro del campo creativo con Adolfo, Larrinoa y el propio Lecue y los goles de Unamuno sorprendieron a propios y extraños consiguiendo el único trofeo liguero hasta la fecha en toda su historia. Aventajaron al Real Madrid en un punto y el alirón se produjo en Santander cuando vencieron al Racing por 0-5 con tres goles de Unamuno y dos de Caballero. La gran labor de Lecue durante su estancia en club de Heliópolis no pasó desapercibida para otros clubes que lanzaron sus redes sobre el y finalmente fue el Real Madrid quien se llevó el gato al agua en el verano de 1935 pagando una cifra récord por su traspaso, 50.000 pesetas. En la escuadra merengue compartió vestuario de nuevo con antiguos compañeros del Alavés que unidos a Zamora, los hermanos Regueiro o Sauto formaban una gran plantilla. En la Liga quedaron de nuevo en segunda posición esta vez por detrás del Athletic de Bilbao, pero obtuvieron la Copa al derrotar en una legendaria final al F.C. Barcelona por 2-1 uno de los tantos logrados por Lecue. Este enfrentamiento fue el último que se celebró en España antes del comienzo de la Guerra Civil. Al finalizar el conflicto bélico en 1939 Lecue seguía vinculado al Real Madrid y lo hizo durante tres temporadas más, donde salvo una segunda posición en 1942 los resultados de la entidad madridista fueron muy discretos. Fichó por el Valencia cuando contaba con 30 años y aunque el declive ya era evidente cuajó grandes actuaciones y siguió siendo un fijo del plantel inicial. Consiguió su segunda Liga en 1944 cuando el conjunto ché superó al Atlético Aviación por seis puntos en la clasificación. Su compañero Mundo fue pichichi en un equipo de gran calidad en el que destacaban Eizaguirre, Asensi, Epi o un veterano Gorostiza. No termina en el Valencia la temporada 1946-1947 y se marcha al Chamberí por unos meses, posteriormente se enrola en el Real Zaragoza que milita en Tercera División y allí pone fin a su carrera deportiva con 36 años tras ascender el cuadro maño a la categoría de plata.

Con la Selección Española es internacional en 7 ocasiones logrando un gol. Su debut no pudo tener mejor contrincante ni escenario, tuvo lugar en el primer partido de España en un Mundial y frente a Brasil. Fue en el celebrado en Italia en 1934 y España doblegó a la canarinha por 3-1 lo que les permitió enfrentarse a Italia en cuartos de final con la ya célebre eliminación hispana en el partido de desempate que Lecue jugó de manera íntegra (1-1 en el primer encuentro y 1-0 con victoria transalpina en el replay). Su único gol lo anotó precisamente el día que vestía por última vez la zamarra roja en 1936, en un amistoso ante Suiza en Berna que finalizó con victoria española por 0-2.

Tras su retirada se dedica a la representación, llevando en Madrid la comercialización de una conocida marca de vinos. Fallece el 27 de Febrero de 1984 a los 72 años tras sufrir en su domicilio una trombosis cerebral.

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